“Hay que ir con mucho cuidado porque en el fondo está bien hacerle caso al monstruo, pero también está muy bien no hacerle caso al monstruo. Tú verás cuando es mejor una cosa u otra-le dijo. Lo que está claro es que los monstruos nos persiguen a diario y sin miramientos, y en cualquier ciudad te puedes encontrar caras deformes, gestos extraños, actos vulgares, movimientos intrigantes de personas deshechas que, aniquiladas por un sutil e imperceptible fascismo cotidiano, ni Dios sabe cómo todavía pueden sostenerse en pie”.
Pablo Gisbert, Conversaciones para después del visionado de una película de Michael Hanecke.
Disciplina: Dansa